La política cultural cubana en nuestros días

Por: María Carla Gárciga

Los logros alcanzados y los retos a enfrentar en la política cultural centraron la conferencia Política Cultural de la Revolución, impartida por el Viceministro de Cultura Fernando Rojas en el Instituto Cubano de Investigación Cultural (ICIC) Juan Marinello.

La mayor urgencia fue planteada en relación con las transformaciones de algunos puntos sobre política cultural aplicados durante varios años y cómo dichas formulaciones son llevadas a la práctica.

El primer pilar del quehacer cultural durante los años de revolución ha sido, sin dudas, la creación espiritual en todas sus manifestaciones, que ha obtenido un reconocimiento, no solo en el ámbito nacional, sino también en la esfera internacional.

Entre los logros alcanzados el Viceministro resaltó los vínculos del Ministerio de Cultura con los escritores y artistas, “una relación de colaboración, atención, e incluso liderazgo en torno al movimiento intelectual, siempre basada en el diálogo y, en las últimas décadas, fomentando el derecho inalienable del creador de dar vida a su obra y expresar su opinión”.

Otra de las ganancias en el ejercicio de la política cultural ha sido el hecho de que la cultura pague con sus ingresos todos los gastos en moneda convertible que necesita para sobrevivir; así como el crecimiento sostenible, cuantitativamente, de las ofertas culturales en las principales ciudades del país.

No obstante, existe un grupo de aspectos que deben mejorarse, entre ellos el trabajo comunitario en los poblados y las situaciones de sus Casas de Cultura y bibliotecas. “Esto no tiene que ver solo con las posibilidades materiales, sino, además, con que los instructores de arte no han cumplido en esas zonas la misión para la que fueron formados; por tanto, no se logró el resultado que se pensaba en este sentido”.

Junto a ello, Fernando Rojas llamó la atención con respecto a la caducidad de la relación laboral entre los creadores artísticos de las diversas ramas culturales y la institución que debe mantener el vínculo directo con ellos: “esta carencia merece ser transformada, porque va a impactar el resultado del liderazgo de las instituciones inmediatas con los artistas hacia los cuales se deben”.

Otra problemática, ampliamente polémica, está relacionada con el empobrecimiento del gusto por parte de varios sectores de la población, además de la divulgación de productos mal facturados y de dudosa calidad. Enfrentar dicha situación se hace cada vez más difícil en el contexto actual, debido a la diversificación de actores y de medios de producción y distribución alternativos.

El Viceministro de Cultura reconoció la urgencia de encontrar un modelo actualizado para el trabajo en la comunidad, así como la necesidad de hacer llegar las políticas culturales a cualquier actor-productor.
Igualmente, llamó la atención sobre la introducción de transformaciones en la prensa y la crítica para su comunicación con los públicos; mantener las ganancias monetarias en el sector cultural y racionalizar al máximo el gigantesco aparato burocrático.

Fecha: 8/11/2013
Fuente: CUBARTE